Seguro que lo has visto en tu feed de Instagram o TikTok: vasos altos donde el café no es líquido, sino una nube densa, cremosa y aterciopelada que parece sostenerse por sí misma. Se le llama “Cloud Coffee” o café texturizado, y aunque visualmente es impactante, su verdadero secreto no es la estética, sino el mouthfeel (la sensación en boca).
Muchos creen que para lograr esa emulsión perfecta hace falta una máquina de espresso de 6.000€ con un vaporizador de alta potencia o nitrógeno líquido. Nada más lejos de la realidad. Como baristas, sabemos que la física es la misma en una cafetería de especialidad que en tu cocina: solo necesitas entender cómo interactúan los aceites del café con el aire.
Hoy te enseñamos a elevar tu café diario a una experiencia sensorial completa, paso a paso.
La regla de oro: La espuma no debe disfrazar el sabor del café, sino potenciarlo
Antes de hablar de técnica, debemos derribar un mito: la textura no arregla un mal café. De hecho, al airear la bebida, estamos expandiendo su superficie de contacto con nuestras papilas gustativas. Si utilizas un café comercial, quemado o de mala calidad, la aireación solo potenciará el amargor y los defectos, creando una espuma seca y astringente.
Para un Cloud Coffee digno, la materia prima es innegociable: necesitas Café de Especialidad para mantener los aceites naturales y los azúcares complejos de un grano cuidado para crear una emulsión estable y sedosa.
Elige bien el perfil sensorial de tu café para texturizarlo
👉 No todos los cafés de especialidad reaccionan igual al ser texturizados. Te recomendamos el Pack Élite par aumentar cuerpo y cremosidad.
Lo que recomendamos: Busca en la tienda de Memento Coffee orígenes con notas a chocolate, caramelo, frutos secos o especias. Cafés con un proceso Natural o Honey suelen funcionar mejor que los Lavados para esto, ya que tienen una mayor percepción de dulzor y un cuerpo más denso. Un café de Brasil o un Colombia con tueste medio son candidatos perfectos.
Por qué: Al introducir aire, la percepción de la acidez puede volverse punzante si no hay una base dulce que la equilibre. Buscamos que la “nube” se sienta como un mousse de café, no como un zumo de limón con gas.
Otros factores clave para crear la nube perfecta en tu café: agua, Temperatura y Choque Térmico
Para lograr esa textura densa sin lácteos, jugamos con el choque térmico.
- El agua: usa agua filtrada o de baja mineralización (residuo seco bajo). Si el agua es dura, los minerales impedirán que las burbujas de aire se formen correctamente, dejando una espuma aguada que desaparece en segundos.
- La elaboración: necesitamos una base concentrada. Un espresso doble es ideal, pero si estás en casa, una Moka (cafetera italiana) o una Aeropress con un ratio corto (mucha cantidad de café, poca agua) funcionarán de maravilla. Necesitamos densidad de sólidos disueltos.
- La temperatura: aquí está el truco. Debemos extraer el café en caliente (para sacar los aceites) y enfriarlo de golpe (para fijar la textura).
Haz tu cloud Coffee en 3 minutos
Olvídate del batidor de alambre manual. Para conseguir microburbujas (la clave de una textura cloud y no una espuma de jabón), utilizaremos una herramienta que seguro tienes: la prensa francesa.
Ingredientes:
- 150ml de Café de Especialidad Memento (preparado intenso en Moka o Aeropress).
- Hielo (cubos grandes y macizos).
- Opcional: 10ml de jarabe de azúcar simple (el azúcar ayuda a estabilizar la emulsión, actuando como “pegamento” para las burbujas).
El proceso:
- Prepara tu base: haz tu café de especialidad. Si usas Moka, corta la extracción antes de que empiece a gorgotear para evitar amargores.
- El choque térmico: vierte el café caliente inmediatamente sobre un vaso con hielo para bajar su temperatura drásticamente.
- La técnica de la prensa:
- Vierte el café (ya frío y colado, sin los hielos) dentro de tu prensa francesa limpia.
- Opcional: añade el toque dulce aquí si lo deseas.
- Coloca el émbolo y empieza a subir y bajar.
- El secreto del barista: hazlo con movimientos rápidos y cortos. Necesitas agitar, no solo empujar. Haz esto durante 25-30 segundos. Verás que el café cambia de color (se vuelve avellana) y duplica su volumen.
El servido: sirve inmediatamente en un vaso transparente con hielo fresco. El resultado debe ser hipnótico: un líquido con efecto cascada (similar a una cerveza negra stout) que se asienta con una capa de crema densa y brillante en la parte superior.
¿Te atreves a tocar el cielo con el mejor cloud coffee de especialidad?
El Cloud Coffee es la prueba de que el café de especialidad es versátil, divertido y creativo. No necesitas salir de casa para beber algo excepcional, solo necesitas el grano correcto.
Si quieres asegurar el tiro, te recomendamos probar esta receta con nuestro Pack de Degustación, donde encontrarás perfiles con el cuerpo y dulzor necesarios para sostener esa nube perfecta.
¿Listo para inundar tus redes (y tu paladar)? Elige tu café en Memento Coffee, saca tu prensa francesa y etiqueta tu creación. ¡Queremos ver esa textura!


